VIAJES A JORDANIA
 
Jordania
se encuentra situada donde florecieron las más avanzadas y maravillosas culturas antiguas, el que fuera justo un lugar central de paso obligado de los pueblos que desarrollaron el comercio y el arte, la navegación y la agricultura, las matemáticas y el alfabeto que nutrieron la cultura occidental. Empezando por la increíble ciudad de Petra donde el arte del hombre se funde con el arte de la propia naturaleza, que ha puesto por su increíbles arenas de todos los colores que por sí solas ya son una obra de arte. También los restos romanos como la enorme ciudad de Jerash, los desiertos, el Mar Muerto, el golfo de Aqaba, con sus riquísimos fondos marinos, los valles desecados de antiguos mares hoy cubiertos de fósiles, el encanto de la ciudad de Ammán etc. Desierto de Wadi Rum, Jordania. Jordania es un país con magia, inolvidable, que invadirá sus sentidos con sus colores y aromas. Los atractivos de Jordania son muchos en comparación con su pequeña superficie. Jordania es parte de la Tierra Santa, donde se puede visitar lugares bíblicos tales como el lugar donde bautizaron a Jesús en el Río Jordán. La antigua ciudad rosada de Petra, el incomparable Mar Muerto, los castillos de la época de los Cruzados, el romántico Desierto de Wadi Rum, las cristalinas aguas del Mar Rojo en Aqaba, las ruinas romanas de Jerash y los mosaicos bizantinos de Madaba, son sólo parte de la riqueza cultural y natural de Jordania, sumadas a la inigualable e inolvidable hospitalidad beduina. Ammán de noche, Jordania. Historias de la Biblia, ciudades perdidas, Lawrence de Arabia... Jordania está asociada a multitud de leyendas románticas. Es un país que debería rebosar de turistas, sin embargo, los conflictos de Oriente Próximo han mantenido a las masas alejadas. Pero no hay que dejarse engañar: Jordania es, por lo general, un lugar tranquilo. Más que eso, es uno de los países más acogedores y hospitalarios, y ni siquiera reina ese machismo tan inquietante que se respira por toda la región. Jerash, Jordania Nymphaeum, Jerash, Jordania. La mejor época para visitar Jordania es la primavera o el otoño, cuando se pueden esquivar el sol del verano y los vientos del invierno. A pesar de que el invierno puede ser terriblemente frío en gran parte del país, la zona del golfo de Aqaba sigue siendo agradable. Si se planea viajar por el resto de Oriente Próximo, una buena opción es irse al norte hacia Turquía en primavera, o al sur, hacia Egipto, en otoño. Aqaba, Jordania, Aqaba de noche, Jordania. Las fiestas y celebraciones jordanas son casi todas islámicas. La mayor es el Ramadán, que dura un mes y en el que los creyentes ayunan entre la salida y la puesta del sol. Si se viaja a Jordania en este período, es recomendable mostrarse sensible ante este hecho. El Ramadán concluye con una gran fiesta, el Eid al-Fitr, en la que todo el mundo reza junto, visita a sus amigos, ofrece regalos y se harta a comer. El Eid al-Adah, que se celebra hacia el mes de febrero, es la otra gran fiesta del año y señala el tiempo en el que los musulmanes deben emprender el peregrinaje hacia la Meca. Entre las celebraciones no religiosas se encuentra el Día de la Independencia, el 25 de mayo. Kerak, Jordania. Uno de los lugares más acertados para practicar el submarinismo es la costa del golfo de Aqaba (en el extremo sur de Jordania), casi en la frontera saudí. Esta zona rebosa de peces tropicales y coral. En Aqaba hay al menos cuatro centros que ofrecen cursos de submarinismo a partir del nivel básico. Si se desea ir de excursión es recomendable visitar los alrededores de Petra y Wadi Rum. Este último lugar también es adecuado para practicar la escalada, y hay establecimientos en los que alquilan el material necesario. Igualmente se pueden realizar excursiones en camello. Mar Muerto, Jordania.
 


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